Cómo Fermentar Caquis Fuyu Verdes en un Vinagre Ácido de Otoño

· por Thomas Grant · 4 min de lectura

Cómo Fermentar Caquis Fuyu Verdes en un Vinagre Ácido de Otoño

Cada otoño pasa lo mismo: los huertos y los mercados se llenan de caquis Fuyu que caen antes de tiempo, o que simplemente se quedan a medio camino cuando llega el frío y ya no hay forma de que terminen de madurar. Antes de tirarlos a la basura, piénsalo dos veces. Esos caquis verdes y astringentes son justo lo que necesitas para preparar un vinagre casero con carácter, ácido, afrutado, y bastante más interesante de lo que parece a primera vista. Aquí te cuento, paso a paso, cómo fermentar caquis Fuyu inmaduros antes de que se echen a perder.

¿Por qué usar caquis Fuyu verdes para hacer vinagre?

El Fuyu, a diferencia del Hachiya, se puede comer firme como una manzana. Pero cuando está muy verde conserva un nivel de taninos que lo vuelve áspero, casi imposible de disfrutar en fresco. La boca se te queda seca solo con probarlo. Y sin embargo, esa misma astringencia deja de ser un problema en cuanto entra en juego la fermentación:

Ingredientes y materiales necesarios

Paso a paso: del caqui verde al vinagre

1. Preparar la fruta

Corta los caquis en trozos de 2 o 3 centímetros, con piel y todo. Las semillas no molestan, déjalas. Cuanto más pequeños los trozos, antes sueltan los azúcares: si tienes prisa, no dudes en trocearlos más fino.

2. Preparar la solución de agua y azúcar

Disuelve entre 50 y 80 gramos de azúcar por litro de agua. Si notas que tus caquis todavía guardan algo de dulzor (a veces pasa incluso en los más verdes), puedes bajar esa cantidad sin problema.

3. Combinar y fermentar (fase alcohólica)

Mete los trozos de caqui en el frasco y cúbrelos por completo con el agua azucarada, dejando unos 5 cm libres arriba para que respire. Coloca el peso encima de la fruta: si queda flotando y en contacto con el aire, el moho aparece antes de lo que crees.

Tapa con la muselina, sujeta con la goma y guarda el frasco en un sitio oscuro y templado, entre 18 y 24°C. Déjalo entre 5 y 7 días, removiendo una vez al día con una cuchara limpia (nada de metal oxidado ni cucharas de la cocina que hayan tocado grasa).

4. Colar y dejar acetificar

Cuando empieces a ver burbujas y notes ese olorcillo a alcohol, cuela el líquido y quítate de encima los sólidos (al compost, si tienes). Vuelve a tapar el líquido colado con la muselina y déjalo tranquilo, sin moverlo mucho, durante 4 a 8 semanas en un lugar oscuro.

Con los días se forma una capa gelatinosa en la superficie, un poco rara de ver la primera vez. Es la “madre del vinagre”, y es justo la señal de que la fermentación acética ya está en marcha.

5. Probar y embotellar

A partir de la cuarta semana empieza a probar el líquido cada pocos días. Cuando la acidez te recuerde a un vinagre de manzana suave, cuela de nuevo, embotella y guarda en la nevera o en un rincón fresco y oscuro de la despensa.

Señales de que el proceso va bien (o mal)

Usos del vinagre de caqui

Este vinagre tiene un fondo dulce y taninos suaves que le sientan de maravilla a:

Fermentar caquis Fuyu verdes en vinagre es de esas cosas que parecen complicadas y no lo son tanto: solo hace falta paciencia, algo de azúcar y dejar que el otoño haga su trabajo. El resultado es un vinagre artesanal con matices frutales que no vas a encontrar en ningún estante de supermercado, y encima habrás salvado fruta que iba directa a la basura.

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